Me llamo Robert Warrior, soy miembro de la Nación Osage, y soy profesor del Departamento de Estudios Americanos y también doy clases en Inglés, en la Universidad de Kansas.

Soy Soukayna, y soy historiadora del arte y artista multidisciplinaria. Vivo entre Montreal y Marruecos.

Robert: Una cosa que siempre tengo presente, especialmente con estas pinturas de baño —por cierto, Gérôme nunca habría estado dentro de uno de estos baños de mujeres, ¿verdad?— De ninguna manera habría visto a mujeres musulmanas bañándose, así que ya sabes, esto es una fantasía. La otra cosa que es interesante para mí en el otro lado con la pintura de Brush, es que se suponía que esto habría tenido lugar en una cabaña mandan. Y la gente mandan son personas que Brush nunca conoció, por lo que esta escena que supuestamente está ambientada en esta cabaña, con este joven recibiendo una lección de este hombre mayor, o estos dos hombres más jóvenes recibiendo lecciones, también es algo que Brush nunca vio con sus propios ojos. Y probablemente nunca contempló por dentro ninguna de las vidas de los indígenas ni tampoco vio espacios interiores como este.

Esta piel de bisonte que él está señalando es algo que Brush tomó prestado de otro pintor de su misma calle en Nueva York. No era algo que él había presenciado anteriormente; era simplemente un objeto que otra persona tenía en su estudio.

Soukayna: Como dijiste, Brush nunca había entrado en esos espacios, igual que Gérôme; él tampoco había estado en esos lugares. Hay muchos elementos en la pintura de El baño que me parecen muy interesantes porque hay muchos elementos culturales que en realidad no encajan. No son de los mismos lugares o de las mismas identidades culturales (o geográficas, culturales, históricas). Aquí, por ejemplo tenemos las sandalias, los zapatos para el hammam, se llaman nalin. Y estos en general fueron utilizados durante el Imperio otomano. Pero hay algo en la forma en que la persona —me refiero a la mujer que está lavando o bañando a la otra mujer— lleva el atuendo; se ve que el manto que lleva puesto es como un keffiyeh, que se usa principalmente en el Medio Oriente, pero los colores son muy similares a los colores amazigh, que son pueblos indígenas del norte de África. Y entonces, el rojo, el amarillo, el verde, esos son colores muy característicos de la región de Sous, pero la forma en que los usa, y esos zapatos, pues hay muchos elementos que no concuerdan. Y es ahí donde se puede decir que el artista tomó elementos que él encontró atractivos, hermosos, y los usó para crear esta imagen, una imagen muy orientalista. Cuando uno entiende estos elementos, resulta muy aparente que no son realistas en absoluto.

Robert: Lo que ocurre es que en ambos casos —tanto el de Brush como el de Gérôme— mucha de la identidad del pintor se construye a partir de la autoridad que es capaz de invocar. Se asume como una autoridad que dice “He viajado mucho así que conozco esto. Conozco esto que estoy pintando, conozco bien este tema. Entiendo este tema porque lo he visto en muchos lugares”. Pero estas pinturas no son etnográficas, ¿cierto? No son concebidas para ser registros documentales de este lugar específico. Pero parte del artificio que tiene todo esto, parte de lo que el pintor quiere hacer, efectivamente, depende de que nosotros le otorguemos alguna autoridad para que pueda decir que sabe lo que está haciendo, que entiende esta escena. Y de ahí, descubrir que eso no es cierto, en realidad, es fascinante, pero un poco perturbador, ¿verdad?

Soukayna: Bueno, siento que dice mucho sobre el colonialismo en general, el hecho de que las personas retratadas en ambas pinturas, las que están contando la historia, no son las mismas personas que vivieron esas historias de la manera que ellos quieren representarlas.

Robert: Y supongo que una de las cosas que siempre considero importante a la hora de pensar “¿qué hago con estas pinturas?” y “¿qué hago con estos pintores?”, es la voluntad de querer ser mejor espectador, de ser un espectador más crítico. Quiero poder apreciar y admirar una pintura, pero al mismo tempo quiero poder pensar en su historia, preguntarme de dónde viene, pensar en quién era el pintor, y cuánto sabia y no sabía de diferentes cosas. También me estoy proponiendo decir, “¿Qué es lo que no puedo ver al contemplar esta pintura? ¿Qué está a la izquierda y a la derecha de esta escena? O tal vez en realidad la escena no existe; en ese caso ¿qué dice la gente que realmente es de esa parte del mundo acerca de sí misma cuando se autorretratan? ¿Qué es lo que ellos ven? Esta es una preocupación constante para mí, que alguien simplemente verá la pintura de Brush, o la de Gérôme, y esas pinturas son lo que ven de ese mundo. Y creo que ahí radica la ansiedad que siente mucha gente de una comunidad, una comunidad marginada, una comunidad desfavorecida, cuando van a cualquier tipo de exposición de arte, cuando entran en una institución y digan “todo lo que la gente va a saber de mi mundo, es de la perspectiva de otra persona—de la perspectiva equivocada.” Quiero que la gente tenga mi perspectiva equivocada también! Quiero que tengan las perspectivas equivocadas de mucha gente más, para que se sumen y conjuren algo diferente. Para dar a la gente otro modo de pensar sobre estas partes del mundo.